El primer paso que debe dar un hombre para convertirse en un poco más sabio es admitir que no tiene todas las respuestas. Y creo que hoy soy un poco más sabio que ayer.
Hasta hace unos cuantos meses, mi vida se regía por unas reglas que conocía. Como si fuera una partida de ajedrez. Evidentemente no podía controlar los movimientos de los demás, pero podía preveerlos preverlos (ya no se le puede quedar a uno enganchada una tecla...). Y podía reaccionar gracias a esa información. Podía controlarme a mi mismo porque me conocía. Y cada vez que aparecía un nuevo elemento, lo estudiaba hasta comprender su efecto en el juego.
Pero entonces apareció ella, la Reina Blanca, y el juego cambió. Vaya que si cambió. No solo sus movimientos eran impredecibles, sino que había algo más grave. Su aparición en el juego no solo introducía nuevas opciones, sino que afectaba a lo que yo pensaba inamovible. Me afectaba a mí. Comencé a experimentar sensaciones que jamás habría creído posibles. Cambió el juego, y también me cambió.
Hoy, mirando hacia atrás, comprendo cuales fueron las jugadas que me llevaron a este punto en la partida. Pero ya no puedo volver hacía atrás, solo seguir hacia delante. Pero ya no se trata de ganar o de perder. Se trata de jugar, y hacerlo de la mejor manera posible. De aprender de los errores.
Gracias a todos los que estos días me habéis apoyado y ayudado de una forma u otra. De verdad, estoy muy agradecido. No sabéis lo que ha significado para mí el saber que cuando las cosas se descontrolen, me vayan mal, y no sepa qué hacer, vais a estar ahí. Y lamento haberos aburrido, pero bueno, otra vez os tocará a vosotros, jajaja. Y estad tranquilos, a partir de ahora empieza un nuevo tramo en la partida, y éste lo tengo que jugar solo.
"Dios mueve al jugador y éste la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?"
viernes, 28 de agosto de 2009
Ajedrez
domingo, 23 de agosto de 2009
Manualidades no tan infantiles
La señorita V. nos enviaba hace unos días este vídeo:
Cuando menos curioso.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Estamos locos o qué?
El otro día estaba en la Morea y pasé por delante de una tienda de videojuegos. Como estaba haciendo tiempo, entré para ver si había salido alguno interesante últimamente. Al entrar, me fije en una madre y un hijo (el chaval tendría 5 o 6 años) que estaban mirando unos juegos para la play.
El caso es que como los de PC estaban en la estantería de al lado, pude escuchar la conversación:
- Mamá, quiero este!
- Pero este es de matar
- Pero que yo no voy a disparar, mamá, lo prometo
Como podeis imaginar, no pude evitar echar un vistazo al juego que tenía la madre en la mano, y cual es mi sorpresa cuando veo que es el GTA IV:
Uno de los juegos más violentos, malhablados y desaconsejables para menores que conozco. Por un momento estoy a punto de dirigirme a la madre y comentarle en tono amable que el juego no es de lo más recomendado para un niño de esa edad. Pero luego me paro a pensar, y me doy cuenta de que el problema es mucho más profundo.
Se trata de que con 6 años ya tiene una consola, y seguro que se pasa horas delante de la televisión. Se trata de que sus padres se la han comprado porque así se libran durante esas horas de tener que estar pendientes de él, de cuidarle, de educarle. Quizás mis padres se equivocaron conmigo regalandome buenos libros o dejando que me pasase todo el día en la calle. Supongo que eran otros tiempos.
Así que sonrío con mi vieja sonrisa lobuna, dejo el juego que estaba mirando en la estantería, y salgo de la tienda. Rezando porque si algún día soy padre tenga la fuerza necesaria para hacerlo mejor.
lunes, 10 de agosto de 2009
2 buenas razones para usar Firefox
Yo generalmente uso Opera, más que nada por los gestos de ratón, que son muy útiles cuando te acostumbras a ellos. Sin embargo, hay muchas páginas en las que me da problemas (no puedo ver vídeos de YouTube insertados, o con el tuenti por ejemplo) pese a tener la última versión instalada, así que para algunas páginas empleo el navegador de mozilla.
Pero he leído hace nada que con esta extensión para Firefox también se pueden emplear los gestos de ratón (aún no lo he probado), así que me he quedado sin argumentos.
Y si no os convence el hecho de que sea el navegador más compatible, el que da menos problemas y ahora con gestos de ratón, aquí os dejo un anuncio publicitario con otras 2 buenas razones:
viernes, 7 de agosto de 2009
Cómo cambian los tiempos...
miércoles, 5 de agosto de 2009
La mirada crítica
No creo que todo lo que se diga en este vídeo sea verdad. Ni tampoco estoy diciendo que una parte lo sea. Pero lo que sí creo es que ver este tipo de vídeos de vez en cuando nos ayuda a pararnos un segundo y replantearnos muchas cosas. Qué para volver al viejo camino si es que era el correcto ya habrá tiempo...
Cada cual que saque sus propias conclusiones, pero sigamos siendo críticos y escépticos como sociedad, que seguro que nos va mejor:
domingo, 2 de agosto de 2009
Aaaamigo
Hasta hace nada pensaba que telefónica seguía dando servicio de ADSL de banda ancha a sus usuarios porque hacía negocio. Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que lo hacen porque son igual de piratas que nosotros y nos defienden por compañerismo. Por no dejarnos tirados.
Hace un par de meses leí en varios blogs que el anuncio de Timofónica de las manos era un burdo plagio de un vídeo que rulaba por YouTube. Tampoco me extrañó mucho, así que no le di mucha importancia. Pero cual es mi sorpresa cuando hace unos días veo esto:
Y digo, el caso es que me suena.... y mucho. Creo que era algo que leí en el blog de los enchufados... Ahhh!!! Ya me acuerdo:
Así que me he puesto a rebuscar un poquito más para encontrar el vídeo de las manos para que lo vierais, y me he topado con esta joya:
Vamos, que a partir de ahora la expresión va a cambiar y en vez de un funcinario, vamos a decir que trabajas menos que un creativo de publicidad de Telefónica.
Ah, y estos SÍ que lo hacen con ánimo de lucro. Yo, por comentar...
jueves, 30 de julio de 2009
El sufrimiento y el miedo al sufrimiento
En este mundo todo tiene su contrario. ¿Qué sería del bien sin el mal, de la vida sin la muerte, de la felicidad sin el sufrimiento? Si no fuese así, quizás al principio todo iría mejor, pero acabaríamos viviendo en un mundo anodino. Esa es la naturaleza del ser humano. Y es que sin su contrario, las cosas no tendrían sentido.
Y por suerte o por desgracia, en esta vida todo lo bueno conlleva inevitablemente algo malo. En mayor o menor medida. El problema es que todos somos capaces de soportar una determinada cantidad o tipo de dolor, que depende de cada cual. Pero cuando se sobrepasa ese límite nuestras perspectivas, y por tanto nuestras prioridades y consecuentemente nuestras decisiones, cambian.
Y es ahí donde cometemos nuestros mayores errores. Los que más cuesta perdonar porque es imposible ponerse en la piel del otro. Porque cuando sabemos lo que ha sufrido alguien pensamos que nosotros seríamos capaces de soportar ese dolor, o a veces, porque directamente es imposible saber cuanto ha sufrido la otra persona.
He aprendido muchas cosas sobre este tema en mis propias carnes últimamente. Mucho más de lo que quería y sin duda alguna de la peor forma posible. Pero supongo que solo así se aprenden estas cosas. Pero siempre estaré agradecido a una persona que ha sido todo para mí, que me ha enseñado a dar todo lo que soy sin reservas y sin miedos. Y me lo enseñó de la manera más valiente: dando ejemplo. Después llegó el dolor, para eso nadie me había preparado. Luego vino más sufrimiento y por fin llegué al límite. Lo sobrepasé. Cometí el error.
Pero salgo de todo esto con una cosa muy clara. Todo lo bueno que te dé esta vida, abrázalo. Sin miedos, sin reparos. Vas a sufrir como nunca lo has hecho, pero es la única forma de sentirte vivo. Prefiero un año de vida con una persona que me hiele la sangre con mirarle a los ojos, que toda una vida sin esa sensación. Y para ello hay que encontrar la persona, claro. Pero cuando se encuentra, hay que armarse de valor y dar el paso más grande de tu vida en un salto al vacío. Sin importarte nada más.
Y ahí es donde entra en juego el miedo al dolor. Nos hace cerrarnos. "Más vale pájaro en mano que ciento volando". Yo así estoy bien, para que me voy a buscar problemas. Pues allá cada cual. Yo fui la persona más feliz de la tierra por unos meses. Y luego vino el infierno. Pero mereció la pena, vaya que si la mereció. Yo ya he visto el cielo y quiero volver a sentirlo. Y el que no, él se lo pierde.
"El dolor nos lleva a tomar decisiones equivocadas. El miedo al dolor es un motivo mucho peor."
Porque por arriesgarnos, podemos llegar a puntos en los que nos perdemos y no sabemos cómo actuar. Pero por no atrevernos a dar el primer paso, ni si quiera comenzaríamos el camino.
Un laberinto tiene salida. Una línea recta, no.