De mis padres he aprendido muchas cosas. Algunas me las han ido diciendo a lo largo de los años hasta que me han entrado en la cabeza, pero otras muchas, seguramente las más importantes, me las han ido enseñando sin decirme una palabra.
En mi casa, una de las "tradiciones" de mi padre que más me asombran es que somos capaces de tener unas discusiones enormes en las que nos decimos de todo; eso sí, a la mañana siguiente, cuando nos juntamos para el desayuno, parece que no ha pasado nada.
Sobre todo me sorprendía cuando con quien discutía era mi madre. Pero del mismo modo, al levantarnos al día siguiente, era como si esa discusión no hubiese ocurrido. Es una cosa de la que nunca he hablado explícitamente, pero es algo que admiro profundamente y que me ha costado muchisimo tiempo entender. Pero creo que si alguna vez le hubiese preguntado y él me hubiese tenido que responder con palabras, me habría dicho algo así:
"Si cuando te levantas por la mañana, no eres capaz de perdonar a la persona que tienes a tu lado todo lo malo que te ha hecho, no tiene ningún sentido seguir con ella. Y si tú eres capaz, pero la otra persona no, entonces no merece la pena"
jueves, 14 de mayo de 2009
Consúltalo con la almohada
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Caramba,Zoco,estas madurando...v.
ResponderEliminarUna cosa es perdonar y otra cosa es poder olvidar, para lo segundo hace falta más tiempo...
ResponderEliminarcreo que sabes quien soy
Yo creo que en pareja son indistintos. Perdonar es dejar de mirar hacia atrás y volver a mirar hacia delante
ResponderEliminarPues entonces como tu has dicho no merece la pena, no pensamos igual
ResponderEliminarNo piensas que haya que mirar hacia delante entonces? Entonces a que nos dedicamos, a reconcomernos en el pasado? Nunca dejes que el árbol te impida ver el bosque.
ResponderEliminarperdonar y olvidar van unidos...
ResponderEliminarperdono pero no olvido, querer y no poder, si pero no, ni contigo ni sin ti... no mola.
(lb)